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domingo, 14 de noviembre de 2010

El Entrenador.



Entrenador, acompañante, amigo, consejero de actitudes.

He invitado a Benjamin para que nos cuente su historia bueno uno de los capítulos de su historia que yo conozco bie. Me gustará que leáis lo que escribe y la forma en que lo hace, como relata el gravísimo accidente que tuvo lugar cuando circulábamos con nuestras parejas en moto y tuvo la desgracia de ser envestido casi frontalmente por un vehiculo que se despistó y apunto estuvo de terminar con las vidas de Benjamin e Isabel.

Como el pasa por esa historia sin extenderse tampoco lo haré diré solo que aquel día volvimos a nacer, aunque nuestros amigos dejaron parte de sus huesos en el accidente.

Hoy Benjamin es ENTRENADOR, ACOMPAÑENTE CONSEJERO AMIGO, ha hecho de su desgracia una ilusión para ayudar a otros en sus calamidades, se llama eso ahora Coulchin (perdona si no esta bien escrito..) pero yo he mirado el diccionario y creo que la palabra es “ entrenador “ sonrío recordando cuando mi suegro le preguntaba a mi novia hace una eternidad ¿ Que tal tu entrenador en amor..? .

Os dejo con Benjamin el ofrece su enlace con espacio dedicado a ayudar a quien lo necesite, solo bastará con hacer clic con el raton y al otro lado tendrás a un heróe.

Clika a qui. : http://coachandlive.wordpress.com/




Mi Historia

Mierda, mierda, mierda, es lo único que salió de mi boca mientras salía volando 18,70 metros por los aires después de que un coche colisionara frontalmente contra mi moto… mi pierna y mi brazo. Esto ocurrió el 29 de Mayo del 2005, cerca de Girona. Iba conmigo mi pareja en aquélla época, Isabel, que sufrió 13 fracturas en la pierna izquierda. En otra moto viajaban mis amigos Esteve y Pepa, que creo que sufrieron más que nosotros y a quienes debo una enorme gratitud por prestarme los primeros auxilios, y atenciones durante todo el tiempo que duró mi ‘restauración’.

Ya en el suelo, sin perder el conocimiento, oía cómo una señora decía que me quitaran el casco, a lo que yo me negué rotundamente. No sentía dolor, mi cuerpo estaba temblando, buscaba mi brazo izquierdo que según mi intuición lo debería tener a mi lado, pero no estaba allí, lo vi levantado por encima de la cabeza, no me di cuenta de que tenía la pierna totalmente destrozada.

Un médico llegó, se dirigió a mí y me hizo las preguntas de rigor para observar, supongo, mi estado de consciencia. Me comentó que me trasladarían en helicóptero hasta Barcelona, en aquella época yo me estaba sacando el título de piloto de ultraligeros y recuerdo que le comenté: “Qué bien, en helicóptero, con lo que a mí me gusta volar”, recuerdo la expresión del médico, hizo un gesto como queriéndome decir… “Tú no te has visto como estás, chaval!!!”, y a continuación me dijo: “No te vas a enterar de nada” mientras me chutaba algo que me dejó inconsciente, efectivamente no me enteré de nada y desperté tres días más tarde en la UCI del Valle Hebrón.

Dos médicos se acercaron a mí cuando desperté y me dieron la noticia de que me habían tenido que amputar la pierna izquierda al nivel de la rodilla. En aquel momento, me pareció caer a un pozo, aún lo recuerdo, caer lentamente…, pero no estaría en él mucho tiempo.

90 días hospitalizado, 705 días de rehabilitación, 6 operaciones, 3 amputaciones de la pierna izquierda debido a infecciones, y el brazo izquierdo con movilidad reducida, todo ello hizo que mi vida cambiara.

Me di cuenta de lo frágil que es una vida, de los momentos que desperdicié teniendo dos piernas y dos brazos, de todo lo que pude haber hecho y creía que ya no podría hacer… pero en eso… me equivocaba.

Amig@ mí@, enfócate cada segundo de tu vida en “TODO LO QUE AÚN PUEDES HACER” y que te haga vibrar.

Si has sufrido algo parecido en tu vida, posiblemente no puedas hacer las mismas cosas de la misma forma que las hacías antes, pero estoy completamente seguro de que puedes hacer las mismas cosas, y más, de distinta manera.

Mi experiencia ha sido favorable, he dedicado éstos últimos años a estudiar, compartir, amar, viajar, navegar, cuidar, cantar… todo aquéllo que aún puedo hacer y te garantizo que es mucho.

Un abrazo lleno de vida.

Benjamín