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sábado, 27 de junio de 2009

Garrulomen el Super Heroe Singular




Todo empezó de la manera más natural del mundo, desde un sueño Vi a gente como yo buscando conmoverse con verdades o fantasías necesitada de ilusiones sin poder disponer a veces de cosas sencillas que les ayudaran a hacer mas soportable la vida, cosas simples y cotidianas, casi domesticas de las que los grandes héroes como Superman, el Hombre Araña o Spidermán no hacen caso por tener todo su tiempo ocupado en sus grandes heroicidades como salvar barcos llevándoselos por el cielo, o desviar asteroides apunto de impactar con nuestro planeta, apagar colosos en llamas, luchar con las mafias y cosas así, muy importante e inimaginables para mi. En ese espacio en el tampoco los amigos o la familia muchas veces pueden ayudarnos por estar generalmente muy ocupados o distraídos, cuando simplemente necesitarías ser escuchado mientras paseas por la orilla del mar, o que una mano amiga tomara la tuya al caminar. A si es como vi un espacio en el que poder ser un héroe, un héroe singular. Siempre me soñé ser un héroe un héroe sin demasiadas pretensiones de poderes humildes, sencillos algo entre ……… aunque no pudiera volar ni tuviera la fuerza de Superman, desde niño leía sus aventuras y soñaba yo también en hacer cosas así. Sin embargo en casa éramos gente muy humilde ni tan solo disponía de un disfraz azul y rojo con una “S” estampada sobre mi pecho para que todo el mundo supiera que yo era Superman, eso si en pequeño. Crecí casi sin darme cuenta, miraba el cielo al amanecer para ver si por casualidad veía en el un asteroide y soñar con desviarlo antes de que entrase en el campo de gravedad del planeta Tierra. Miraba también el mar soñando en rescatar a un barco apunto de naufragar, levantar un tren sobre las vías para envidar su choque frontal, aunque esto me parece muy difícil para después dejar todas las ruedas sobre las vías, hay que entrenarse muy bien aunque seas un súper héroe . De niño, supongo que como tu también alguna vez soñaba siempre en hacer cualquier tipo de heroicidad, me entrenaba como podía con mis escasos medios al principio tomaba carrerilla y saltaba intentando volar, pero de verdad nuca despegue del suelo mas de un palmo, ni pude doblar nada mas grueso que un alambre, con todo no cesaba en mi empeño y ponía mucha atención al desarrollo de las aventuras de los héroes y si no aprendía mas es porque los tebeos eran de tercera o cuarta mano y los trucos estaban ya desgastados, no es que quiera excusarme por ser tan torpe y no haber aprendido mas, unos sirven mas que otros para hacer esas cosas tan difíciles. Reconozco también que tiene su lado bueno ser un héroe virtual, no me hace daño la Kriptonita, ni tan solo desfallezco por otra piedra que no sea alguna que juega muy tanto en tanto en mis riñones. No me acosa la prensa ni la televisión y puedo dormir placidamente la siesta mientras suena la alarma del Banco Central, con todo reconozco que hice algunos intentos de convertirme en un súper héroe de los de verdad, compre el uniforme un panty de color azul una camiseta negra sobre la que grave la inicial G de G Garrulomen una capa también azul y un antifaz no sea que me reconocieran por las calles y me acosaran, nunca supe ese fervor de otros súper héroes a mantenerse en el anononimato, pues la verdad da cierto gustito que de tanto en tanto que la gente te salude por la calle agradeciéndote por lo menos la voluntad de haber intentado ayudarles y ya no te digo nada si el premio en el beso de la rubia platino o de la morenaza del banco. Pero la verdad es que cuando me miré al espejo vestido para actuar, me dio una sensación de ridículo espantoso y decidí en el último instante no usar uniforme y trabajar disimuladamente tal cual. Acepte también finalmente que nunca dispondría de los recursos de otros colegas, no podría ver nunca en que liga guardaba la navaja la mala bajo su ropa con mi visión de rayos X acepte también que no podría volar, y que si bien no me haría daño un extraño mineral podía fastidiarme el día un grano de arena en un zapato, son cosas de la vida terrenal. Pero convencido de que la humanidad necesita más de héroes sencillos y entrañables casi domésticos, y no necesariamente dotados de los poderes de los dioses del Olimpo me propuse actuar haciéndome esta tarjeta de visita. Garrulomen Especialista en heroicidades sencillasSe rescatan llaves de la alcantarillaPelotas que se alejan en las olasy otras cosas sencillas. El caso de la sirena que perdido la pieza de arribaContinuará… Sant Pol de Mar, 27 de junio de 2009Esteban Mediterráneo.