Este blog no admite comentarios pero puedes hacermelos llegar a mi correo: esteban.mediterraneo@gmail.com

viernes, 7 de enero de 2011

Viaje por Almeria, Parque Natural de Gata



Haz klic sobre esta imagen y se abrirán todas las demás.


Voy a empezar este año como es debido, agradeciendo a los amigos con los que comparto estas letras su compañía, que es la que me motiva a seguir mirando paisajes tomando notas que luego escribo. Os lo agradezco a todos, pero en especial a los amigos de baja visión o ciegos totales con los que comparto de la mano de Avi Tomas su amistad a ellos que tantas veces me han animado a seguir haciendo esto, voy aprendiendo como ellos a mirar con los ojos cerrados. Muchas de las imágenes que describo pueden verse así, sentir la luz de amanecer en el rostro, oler y acariciarse con la forma de una rosa, escuchar los silencios, son placeres que aprendo todos los días de nuevo, gracias a todos vosotros amigos por enseñarme a vivir.


Hoy amanecido con una niebla muy densa, apenas se adivina el bosque y todo esta mojado pero se nota latir al sol detrás del gris, mas tarde aparecerá y la niebla dará lugar a un día apacible, como lo han sido estos días pasados en Almería donde hemos estado recorriendo ese paisaje dulce de mar y duro tierra.

Os ofrezco un recorrido por estos pueblos que adornan la mirada en el Parque Nacional del Cabo de Gata, pueblos renovados junto a las ruinas de esa tierra dura que a unos ofrecía oro y a otros pobreza extrema. Hoy afortunadamente no es así de extremado, las minas de oro han cerrado y se ofrecen los paisajes en las minas con las rocas colorás y violetas a los ojos y caminas como hacia yo mirando el suelo no vaya a ser que descubras un trocito de oro olvidado cuando elevas la mirada a los ricos perforados ves ese paisaje casi lunar, no esta nada en su sitio, el color es el de las violetas y las rosas sobre un estampado cielo azul.

Por donde la vista se pierde en las llanuras, el cielo se refleja en el plástico de los mares de invernaderos, por que parece realmente un mar o salinas hasta que te acercas y ves de cerca los frutos que maduran dentro, plástico, ruinas de poblados que se van desmoronando, en un paisaje despoblado de árboles, solo se defienden del desierto plantas espinosas, jaras, romeros y tomillo, esta tierra debió ser muy dura, también es muy bella cuando caminas y escuchas solo el viento y el silencio.

Desde lejos los hombres que trabajan sobre el techo de los invernaderos parecen pájaros casi siempre negros, están “ echando plastyco “ se lee así en los anuncios escritos en algunos muros viejos “ se echa plastyco “ es el mar desde el que llegaron en pateras ahoga de distinta manera, pero imagino que ahora de todas las formas.

El mar visto desde los acantilados de arenas fósiles blancas es sobrecogedor, caminas sin darte cuenta por trochas peligrosísimas, porque te embruja el paisaje, el olor de las plantas aromáticas que pisas y la trasparencia de los fondos de arena y piedra te abstraen hasta que te das cuenta que apenas tienes donde pisar entonces buscas un rincón donde sentarte y agradeces que nadie hable mientras tus manos buscan conchas y caracolas fósiles y el azul del mar te hace pensar que ya habías visto paisajes así cuando soñabas.

Te revientas caminando sin darte cuenta y después te sientas en un chiringuito de cualquier playa para reponer fuerzas, te dejas aconsejar, no hay problema todo es sencillo y rico, arroces como los que hacia mi madre sabrosos e interminables, pescaditos, puntillas, chopos, adobos.

Parece como si estuvieras inventando la vida con las cosas que siempre han existido junto a ti, despertando en esta tierra sobria y amable en el amanecer que ves en la primera imagen.

Sant Pol de Mar, 7 de Enero 2011
Esteban Mediterráneo.