Este blog no admite comentarios pero puedes hacermelos llegar a mi correo: esteban.mediterraneo@gmail.com

viernes, 15 de octubre de 2010

Sabores del Otoño



Ves pasando las imagenes mojando con el ratón en la yema del huevo frito


¡ El bosque esta que se sale ¡ Entro en él y me regala todo un otoño de sensaciones, camino despacio mi perro sabe que no puede rebasarme y el gato suba y baja de los árboles demostrándome lo tigre que puede llegar a ser, miro el suelo levanto las faldas a las jaras con un palo y de vez en cuando aparece un níscalo y junto a el otro, y otro mas, mas lejos algunos más. Este bosque esta encantado me lo dijo una meiga y terminaré por creerlo.

Dejo en el suelo el cesto y me siento, contemplo los pinos como han alfombrado el suelo con las hojas doradas de las encinas, el musgo verde que rezuma la ultima lluvia y me entrego a los recuerdos de cuando era niño y mi padre me llevaba al bosque con el para coger setas y venderlas luego, recuerdo el camino junto al cementerio de Caldas de Malavella donde vivíamos, el cesto enorme lleno de setas y la forma en que ponía palitos para hacerlo crecer aun más, yo llevaba un cestito, mi hermano Antonio iba delante con otro cesto mas grande que yo y me contaba historias que mas tarde supe que eran de platillos voladores porque el fue abducido en aquel camino por extraterrestres.

Recuerde mientras caminaba por el bosque pasados ya muchos años, el día que lleve a mi padre ya muy mayor a ese bosque, el casi no veía nada y yo al menor descuido plantaba a su paso los níscalos mas bonitos para que los encontrara, cuando daba con ellos le decía a mi madre ¡ Juani mira que níscalo ..!! . Mi madre se reía de mi diablura y de tanto en tanto me denunciaba diciendo que yo se los plantaba y mi padre protestaba decía que no, que lo había arrancado del suelo con sus propias manos.

Han pasado muchos años, la mayor parte de mi vida esta en la madera de esos pinos tengo ya muchos anillos como esos pinos, pero me llegan en el bosque todos los recuerdos de mi vida. Caminar por el bosque ha de hacerse así, abriendo la puerta de los recuerdos desde dentro a fuera y que fluyan haciéndose parte del paisaje.
Caminar con respeto no levantar el musgo para que el bosque te entregue sus frutos basta con contemplarlo verás entonces asomar los níscalos, es una maravilla contemplarlo.

Si ves las fotografías que adjunto acertarás pensando que soy un privilegiado y es verdad tengo la suerte de disfrutar las pequeñas cosas de la vida, un huevo con algo de sobreasada, algunos ajos, el pan hecho en casa y el vino un Cabernet de oferta y unos “rovellons “ ( nìscalos ) que hace una hora estaban aun sembrados en la pinaza del bosque, no hace falta más para sentirse un rey. Cuando las veas observa una de ellas es una Amanita Cesárea mortal de necesidad con ella envenenaban a los emperadores romanos, es de color ligeramente verdoso muy tenue, imagen 1170563. La imagen número 1170564 es de otra especie de las amanitas llamada aquí centinela, la confusión entre estas dos setas cada año produce algunas muertes mi consejo es que descartes ambas setas y solo te has de comer aquellas que conozcas de sobras bien.

Desde Sant Pol de Mar a 15 de octubre de 2010
Esteban Mediterraneo.
.