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jueves, 6 de agosto de 2009


Buenos días amigos después de esta noche de luna llena, que hoy asoma entre las uvas madurándolas, en las noches luna llena ocurren cosas fantásticas y para entenderlas solo es necesario dejar volar la imaginación y creer en la magia, yo opino como Antón Pirulero aya cada cual aprenda su juego pues el que no lo aprenda pagará una prenda. Que sepas que existen en la noches de luna fenómenos mágicos que solo pueden entenderse observándola con los ojos bien abiertos ayer cuando la retrataba pasaron delante de mi objetivo por dos veces una especie de libélulas de colores fluorescentes, trate de capturar la imagen pero volaban muy deprisa y cuando trataba de hacerlo me recorría una sensación extraña, como un escalofrió, algo así un extraño estremecimiento, un soplo de aire fresco envolvía la escena , uno más que por viejo que por sabio tiene cierta experiencia con los duendes, conozco de Asturias, al Cuelebre lo vi. en una cueva de Ribadesella, tuve suerte que acababa de comerse dos toneladas de mejillones, y no le tenia hambre.


Al LLuveiro lo conocí en los Picos de Europa, tenia una nariz grande e iba habando solo apareció entre unos castaños y noté algo extraño, empezó a llover al revés, cuando me di cuenta me volví a mirar y solo vi. un paraguas desvanecerse en la espesura del bosque, no obstante dejo un aroma de tierra húmeda impactante.


Al Trasgu me lo crucé en el ruta del Cares, donde los precipicios eran más espectaculares fuimos un ratito juntos hablando con mis pensamientos, en esos lugares es lo que gusta de hacer, hablar con tus propios sentimientos, con las sensaciones que producen en el alma los paisajes, ese duende me iba repitiendo una y otra vez los mismos nombres y los mismos lugares, me hacia mirar al fondo del precipicio para darme vértigo, tuve que rezar a Santa Bárbara para que me dejara en paz ese duende cabroncete, que gusta de pellizcar en los huevos a los turistas.


A punto estuve de conocer a una Xana en los entre los robles manando note su aroma bosques mágicos de Beleño y me quede cautivado por aquel perfume de frutas y violetas alpinas. Mas tarde en Posada de Baldeón reconocí en una posadera de ojos azules como el Cares ese extraño perfume. ¿ Sería una Xana:?


Esta noche he conocido sin saberlo a los Ventolinos, que fueron esos extraños seres que me envolvieron en suaves suspiros mientras retrataba la luna llena que parece hoy cumplir un año. Léete la historia y aprende de estos seres misteriosos de la noche. Si quieres creerlo créelo, yo como Antón Pirulero, que cada cual aprenda su juego.


Los Ventolinos: Existen en la mitología asturiana ― según ciertos autores ― unos traviesos genios del aire llamados ventolinos que durante la noche revolotean por las aldeas, los bosques y los acantilados. Su función principal consiste en traer el rocío a las plantas y, a veces, en originar una fina lluvia conocida por los lugareños como “orbayu”. No obstante, realizan también otras tareas menos relacionadas con la naturaleza y más con lo humano.Cuentan, por ejemplo, que los ventolinos se cuelan en las casas mientras sus habitantes duermen, llegando a entrar en los propios dormitorios, y que cuando allí escuchan un suspiro de amor corren volando a llevarlo a oídos de la persona amada. Transportan, asimismo, las últimas palabras de los que mueren lejos a sus familiares. Además de esta labor de heraldos, hay quien les atribuye proporcionar inspiración a los poetas con tan solo posarles sus pequeñas manos sobre la cabeza durante el sueño.Sus acciones las llevan a cabo casi siempre de forma anónima, puesto que normalmente resultan invisibles para las personas adultas. Así que quien es despertado en la soledad de la noche por tiernas palabras de amor de origen desconocido, quien se ve estremecido por un leve lamento en el que reconoce a una persona ausente o quien a la mañana siente la cabeza llena de ideas, no sabe que se lo debe a la mediación de los ventolinos.
La única ocasión en la cual se les puede vislumbrar es mientras atraviesan los rayos de luz de la luna Son percibidos entonces como seres pequeños, de hermosas facciones humanas, y con unas alas transparentes a la espalda parecida a las de silfos y céfiros.Solo los niños pequeños poseen la capacidad de verlos en cualquier situación, sea dentro o fuera de las casas. Con estos, los ventolinos tienen una afinidad especial, y dicen que en ocasiones se detienen a mecer sus cunas o a adormecerlos con cánticos de extraña melodía.Esta es, en definitiva, la idílica imagen que de los ventolinos dejaron los folcloristas del siglo XIX. Sin embargo, puede que no todo fuese tan bonito. A Ramón Sordo Sotres le contaron hace poco que ni su aspecto resulta tan angelical ni su actuación tan benéfica. Según esta versión, se trataría de espíritus que una vez fueron personas, con forma alargada medio humanoide medio semejante a la de una libélula, y que vuelan en grupos de tres o cuatro. Dentro de sus travesuras nocturnas entraría coserles los ojos a niños y a las personas mayores. He aquí el reverso tenebroso de los
Sant Pol de Mar, 6 de Agosto de 2009Esteban




Y para los más observadores…Si abres este enlace saldrá un gatito, con tu ratón podrás ver que es lo que pasapero cuidado con el ratón y el gato pueden robar tu tiempo