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miércoles, 21 de octubre de 2009

Una Isla en un Mar Dulce


En el viaje a Croacia lo que mas me ha impactado es el mar, un mar lleno de islas en su mayor parte deshabitadas donde los pinos crecen aún junto al mar, el agua casi invisible trasparente tanto que parece no existir y pueda darte la impresión de que no esta, esos azules difíciles de comentar que vi. solo antes en Formentera dejándome sumergir en posición fetal mirando un horizonte de azules inagotable, en estas islas del mar Adriático volví a sentir esa sensación y me escapa cuando podía para observarlo en silencio desde la orilla.

Pronto voy a compartir las fotografías que hice, hice mas de mil y como esta natural algunas habrán quedado bien, las compartiré esta vez desde mi blog, así podremos compartirlas en cantidad sin que ocupen espacio en nuestros ordenadores, pero hoy quiero hablar de las islas antes de hacerlo de los paisajes.

Como tu sabrás ya una isla es un lugar rodeado de ilusión por todas partes asentada en un lugar de nosotros mismos junto al corazón, es ese lugar donde quedan fuera los ruidos, el mal rollo, donde llevas tu música preferida tus silencios y tus fantasías, un rincón de tu mundo intimo situado en un lugar secreto de ti, donde tu dejas pasar solo a quien quieres, mas allá de todas las leyes del bien y el mal.

Casi siempre hablan de las islas los fabuladores de aventuras, los poetas las sueñan como un mundo aparte donde el amor es la ley y les hacen poemas y los cantan como Jacques Brel las llenan de tesoros los niños y piratas con parche en el ojo y pata de palo, los adolescentes las soñamos alguna vez con hermosísimas mujeres semidesnudas cubriendo sus senos con collares de flores blancas en los amaneceres, los amantes las sueñan para vivir en ellas su pecado original, y todos y cada uno de nosotros hemos tenido en algún momento un momento así una isla fantástica, sin mas ruido que la música del mar, o el susurro de una voz deseada, donde volver a ser niños, adolescentes o amantes en la vida.

Hoy desde la madurez recuerdo poemas que escribiera tiempo atrás, mares islas llenas de fantasías, como esta Isla de un Mar Dulce que ni se donde esta.



Una Isla en un Mar Dulce.

Algunas de las cosas que veo
son tan enormemente bellas
que se hunden en el agua de mis ojos
tan y tan profundamente
que por su peso me obligan a los parpados a cerrarse.

Entonces sueño , creo en la luz,
aun cuando me confunde cambiando
los colores un amanecer.
Pintando el cielo en amarillo y rosa,
un mar granate y violeta, donde
las barcas mecidas por el arrullo de las olas
duermen sobre las arena roja.

Otras veces sueño entre las barcas
en cosas tan enormemente dulces
que mi boca se hace un mar dulce
y de ese mar dulce emergen
como una isla unos labios,
mi saliva entonces
se hace tan y tan densa como el almíbar
es así que pienso que con mi aliento
podría escarchar de azúcar toda la isla de azúcar

Algunas de las cosas que en las que pienso
son así
Una isla en un mar dulce.

Sant Pol de Mar 1 de Noviembre 2006
Esteban Mediterráneo.