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viernes, 30 de octubre de 2009

El amargo desencanto de la corrupción


Estos días cae un chaparrón sobre los millones de españoles que conservamos la fe en la justicia y en las instituciones, y un servidor que pocas veces toca estos temas esta muy cabreado viendo como caen como las fichas de un dómino uno tras otro personajes de la vida publica que se han tenido como ejemplo de dignidad.

La corrupción es el cáncer de cualquier sociedad, se extiende en todas las direcciones y alcanza a todos los órganos del estado y también como no a cualquier ciudadano que desde un puesto de responsabilidad tenga es sus manos algo que ofrecer en el mercado de la estafa y el abuso de poder.

Siempre vincule la corrupción a la derecha y cuando la corrupción bajo el mandato de Felipe González estallo en todos los niveles no dude en votar a Aznar buscando en la alternancia una mejor gestión en nuestra política, ahora habrá que ser otra vez critico con nuestros representantes, quizás aun no conozco a quienes me devuelvan la fe.


Desde hace meses vengo asistiendo al discurso de la chapuza nacional, políticos que se quejan de ser perseguidos he investigados y señalan al juez Garzón de corrupto, mal intencionado y ambicioso de notoriedad, cuando realmente se necesitaría en las instituciones muchísimos servidores del estado ambiciosos como el notorio y valiente el Sr. Garzón hace lo que puede en un país donde los narcotraficantes, narcopoliticos y narcoprohombres de la patria nos tienen narcotizados y atados de pies y manos campado a sus anchas y regalándose unos a otros anchoas de Cantabria y paquetes de millones de euros situados en algún paraíso fiscal.

Es curioso como el cáncer de la corrupción extiende sus tentáculos desde una institución tan honorable como El Orfeón Catalán o desde una inmobiliaria hasta todos los estamentos del poder y como ha sobornado a partidos políticos, responsables de la administraciones políticas económicas y jurídicas, como se exclamo la corruptora presidenta de la comunidad madrileña que accedió a su cargo comprando trásfugas ahora que la justicia mira debajo de sus faldas, unos y otros andan diciendo lo mío no es nada mira a la competencia, somos inocentes mientras arden sus teléfonos recibiendo amenazas de relatar los hechos.

Estoy muy cabreado personalmente y cuando escucho que han sido detenidos alcaldes constructores y amiguitos del corazón implicados en unas “ presuntas “ estafas urbanísticas pienso serenamente sin exaltarme que son unos hijos de puta y que el delito así expresado es muy suave no se trata de quitar hierro como dice el Sr. Rajoy: Por un bolso o por un reloj o unas anchoas de Cantabria.

Se trata simplemente de una estafa a los ciudadanos de un robo a quienes ah pagado algunos millones más por su piso ya que el Sr. alcalde pidió comisiones a quienes compraron casi por nada espacios reservados al bosques o a usos públicos para construir después en ellos complejos comerciales o viviendas, hemos sido estados, hemos sido engañados, robados por una extensa red de personajes públicos y privados muy peligrosos que tienen al poder publico muy pillado, por haber financiando todo el arco político y haberse cobrado después los favores de los amiguísimos al tiempo que aprendieron a hacerse ricos estafándonos mientras nos enseñan un virus de la gripe A o nos ofrecen buenos partidos por la televisión, eso debería de terminar ya señores jueces.

Y claro te preguntarás tu como me pregunto yo.¿Y ahora que podemos hacer..?. y no hay mas respuesta que la de apoyar a la democracia en las urnas, votar a quienes pensamos que pueden mejorar las cosas, y castigar con la cárcel y el ostracismo a quienes sucumben a la corrupción, si pensamos: para que votar si esto es así seremos cómplices de la estupidez, acudir a las manifestaciones hacer sentir nuestra voz, hablar de política con ambición, con rabia y determinación para que no sea fácil que nos roben nuestra fe en un mundo justo.

Son tiempos para dar la cara.

Sant Pol de Mar, 30 de octubre de 2009
Esteban Mediterráneo