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lunes, 26 de julio de 2010

Sant Pol de Mar, fabulaciones de la luna llena



Cada país se sustenta en su historia o en sus fábulas.

Seguramente al ver esta imagen de la playa de Sant Pol de Mar, podrás pensar “ que gente más rara toman baños de luna en la playa” pero cuando sepas el por que de esta costumbre que hace que algunas noches sean tan especiales y en particular la noche del 25 de Julio, léelo lo entenderás mejor.

Sant Pol de Mar es como sabes un amable y pequeño pueblo por el que años no pasan, o al menos no pasan con la ferocidad que han convertido otros sitios de la costa en paisajes anónimos y repetitivos, aquí hay lugares que siguen sustentadote en la magia o en la poesía. En la escuela nos niños aprenden a saludar a la primavera dibujando flores de papel y escribiendo después sus poemas las siembran en los parterres, paredes y las jardineras. Aquí cualquiera puede hacer suya una calita en la arena franqueada por las rocas de los acantilados y sembrarlo de rosas y añoranzas para que sea recordado y el tiempo y la costumbre hagan de ese lugar un oráculo donde otros acudan con su ofrenda. Al paso de l tiempo la gente lo acepta como un lugar bello y mágico, valga como ejemplo ese sitio que alguien bautizó como la calita de las rosas y algunas veces aparece sembrado de pétalos.

Hace ya algunos años contaban los hombres de mar de estas playas, la historia, fabulada o no, que ellos siempre habían escuchado de sus ancestros, la historia de Pablo un joven marinero de Sant Pol de Mar, que dicen que se volvió loco por una nereida de la que se recuerda con el nombre de Marina, cuenta la historia que Marina y Pablo se conocieron un día siendo niños cuando él pescaba en las rocas del espigón de Sant Pol de Mar cangrejos con una cuerda y una sardina atada a ella, Marina era entonces una pequeña nereida ( una mujer de mar, algo parecido a una sirena ) jugando tiró de la cuerda haciendo caer al mar.

Así se conocieron Marina y Pablo en esos mitad sueño mitad juegos que los niños juegan en la arena y desde aquel día Pablo no dejo de ir ningún día lloviera o hiciera sol a las rocas de la punta esperando a que Marina estuviera bajo el agua y tirara de la cuerda para llevarlo con ella y jugar con bajo el agua a perseguir pulpos y nécoras mientras que Nereo el viejo y bonachón dios del mar los protegía de todo mal.

Cuenta los marinos hoy ya jubilados junto al mar, que aquellos tiempos fueron muy buenos en pesca y de ningún temporal importante y la vida trascurría placida y serena, las barcas llegaban llenas de sardina, habían capturas de atún de lubinas y de tanto en tanto las redes sustraían al mar alguna ánfora o vasija llena de tesoros de navíos griegos o romanos que aquí recalaban tiempo atrás. Pablo fue haciéndose mayor, no era un muchacho muy hablador no le gustaba que nadie conociera sus juegos con la pequeña Nerea entre las rocas “ de la punta “iba aprendiendo las faenas del mar al que respetaba quería y temía y cuando le preguntaban que hacia siempre en ese lugar no tenia respuesta con la que convencer a los viejos marineros de Sant Pol de Mar siempre decía lo mismo ¡ anda dejarme en paz. ¡.

Pasaron los años, los americanos se inventaron una guerra en Cuba y los pescadores de Sant Pol de Mar fueron movilizados para combatir en ella, Pablo partió en un viejo barco de guerra llamado “ El Catalán “ junto con otros mozos de estas tierras sin saber ni quienes eran sus enemigos ni que razón había para abandonar su pueblo querido e ir a entregar su vida tan lejos de su patria y de su mar, llevo en su petate algo de ropa un pan su guitarra con la que solía cantar junto a las rocas y una cuerda, la misma cuerda con la que llamaba a Marina tirándola entre las rocas al atardecer desde hacia ya muchos años.

Cuentan los pescadores sentados a la sombra de las moreras junto a la playa que escucharon decir a sus abuelos que la guerra se perdió pero que los marineros de Sant Pol de Mar fueron los más valientes y que gritaron hasta la muerte vivas a su patria, no hubo apenas supervivientes de aquel desastre urdido en la traición, Pablo nunca regreso pero desde entonces cada día 25 de Julio, cada noche entre las sombras y recortados por la luz de la luna la imagen de una pareja de amantes, el llega desde ninguna parte, se sienta sobre la ultima roca y en un movimiento como si lanzara al agua una cuerda sale al poco tiempo del agua una bellísima Nerea, dicen desde siempre que se trata de Marina y se les ve a los dos abrazados en el rielar de la luna, allá junto al mar.

Ya sabes ahora que hacemos las mujeres y hombres de Sant Pol de Mar, tumbados en la arena y mirando a las rocas del espigón en la noches de luna el día 25 de Julio bajo la luz de las estrellas, estamos esperando que regresen una vez Marina la bella nereida y Pablo que salio para dar la vida en Cuba a bordo de un viejo bajel llamado “ El Catalá “ el mejor barco de guerra de los que se hicieron al mar ( escucha la habanera que habla de esa historia, “ El meu avi “ )

Desde mi querida calita de las rosas en Sant Pol de Mar a 25 de julio de 2010
Esteban Mediterráneo.

Dedicado a G.D.M. por los viejos tiempos.

Ah ¡ se me olvidaba, cuando en un momento de la noche aparecen recortadas sobre el rielar de la luna la imagen de Marina y Pablo, quien las ve dice ..! Allí están !...) ! En ese instante vuelan los cohetes! iluminan la noche de colores para recordar la historia de aquel muchacho y de aquella hija del dios del mar, que nunca debéis de olvidar que esa bella historia tuvo lugar a aquí en Sant Pol de Mar.








9 comentarios:

  1. Muy bueno el relato.
    Tierra

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  2. Bienvenido te echábamos de, menos.

    ¡¡ese es mi chico¡¡¡¡

    Belén

    Besitines fresquitos para todos.

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  3. A ver quien adivina esta cita :

    En este mundo para estar en calma
    o sobra la materia o sobra el alma.

    El ganador tendra un bonito premio
    TIERRA.

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  4. Es fama que soñó… y he aquí una prueba
    De que nunca el espíritu reposa,
    Y esto otra vez a disgresar me lleva
    De la historia del viejo milagrosa;
    Y a nadie asombre que a afirmar me atreva
    Que, siendo el alma la materia odiosa,
    Aquí, para vivir en santa calma,
    O sobra la materia o sobra el alma.
    Dieguín del alma mía estoy esperando el premio.
    Todos saben que es José de Eprondeda pero yo, lo he dicho antes.

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  5. Espronceda... perdón

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  6. Los anónimos no cuentan.. asi que me aprovecho y lo digo yo ESPRONCEDA... ea mi premio..Se sienteeeeeee

    Dulce de miel

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  7. Dulce se ha llevado el premio.

    Será un poema sobre las tardes de verano.

    El administrador.

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  8. De Olga Cuenca
    La Patagonia Argentina.




    Sin lugar a dudas las tradiciones, las leyendas, sostienen muchas de las actitudes del presente.
    Los que saben dirán que no es una tradición este reencuentro mío con la Calita de las Rosas. Cómo puede serlo si nunca he llegado hasta ella, si no he respirado la fragancia de los pétalos que como al descuido alguien cada año arroja en su paño azul a veces revuelto luego de la tramontana. Pero extrañaba la experiencia. Esa experiencia íntima, particular, egoista. Virtual, real, no importa...
    Cuando el sol se hace avaro en mi tierra, cuando la luna llena es un enorme ojo desvelado que se desliza por los charcos helados y esquiva la dentadura deforme de los árboles desnudos... Y desde hace un par de años, me mal acostumbré a recibir la brisa pintada de paisajes mágicos, infantiles en el momento del cuento, románticos en otras horas, artísticos en tiempos de prácticas y experimentaciones con la paleta de colores. Siempre sentidos, profundos, ricos, queribles.

    Marina y Pablo son, luego de esta lectura, parte del escenario que por entregas y por meses he ido armando de la calita de las rosas. La mía, la que gracias a Uds. Esteban y Avitomas, yo he construido en mi imaginación.

    Gracias!
    Un cariñoso saludo

    Olga C.

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