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martes, 13 de julio de 2010

Cuentos de verano para Alicia

Alicia tiene un lunar sobre los labios es de color marrón como el chocolate.

Alicia va creciendo espiga su pequeño cuerpo y cimbrea como lo hacen las espigas en el campo de trigo cuando sopla el viento y las acaricia madurándolas, pero aun es niña y le gusta escuchar los cuentos que su abuelo le regala bajo la sombra de una morena en estos cálidos días de verano. Me escucha y sonríe, sonríe y me escucha y en su sonrisa dibuja la complicidad de la niña que aun es.

Le gustan aun Alicia que su abuela cambie las letras a las canciones haciéndola a ella protagonista sonríe y ríe abiertamente cuando se ve involucrada en las canciones que ella le canta, y deja de pedir las canciones que en su amplio repertorio Pepa le regaló, yo escucho y sonrío y no me pierdo las historias que narran esas canciones hechas a medida.

Más tarde al anochecer me pide Alicia un cuento o una historia, le gustan o disimula su encanto con las aventuras en las que ella puede ser la hermana de los enanitos del bosque, la princesa del castillo encantado, o como su propio nombre indica Alicia en el país de las maravillas. No importa si es disparatada la historia ella sonreirá con complicidad para que yo me crea que es una historia inédita o emocionante. Que más da se trata de hacerme feliz.

Alicia tiene un lunar sobre los labios es marrón como el chocolate, le cuento la historia de ese pequeño lunar y me escucha como si fuera verdad lo que le digo.

Alicia cuando eras mas pequeña toda tu eras de chocolate cuando naciste eras una chocolatina chiquita pero al ir creciendo te vas haciendo de carne (ella sonríe, como si no lo pudiera creer ).

Como veo que le interesa le sigo contando su historia, le cuento como nacen los niños, le cuento que una noche de primavera su madre tuvo un antojo tremendo de comer chocolatinas, estaba como desesperada buscando en todos los rincones de la casa, entonces su papa tuvo que vestirse y salir a buscar algo de chocolate por todas partes, fue recorriendo todas las tiendas que estaban cerradas hasta que al final encontró una pastelería que aunque estaba cerrada salía algo de luz bajo la puerta ( sigue sonriendo ) su padre abrió algo mas la puerta y pidió si por favor le podían vender algo de chocolate pues su esposa estaba desesperada por comerlo.

Al pastelero le dio pena el papa de Alicia y le dijo que esa pastelería era mágica que solo existía en los cuentos, pero como la había encontrado si era capaz de cumplir una seria de aventuras misteriosas le daría un paquetito de chocolatinas mágicas para satisfacer el deseo de su esposa. El papa de Alicia no tuvo más remedio que acceder a la proposición del pastelero mago. Y ya casi al alba llegaba a casa cansado pero con las chocolatinas que su esposa esperaba..

La mamá de Alicia se las comió ¡ Todas ¡ casi sin respirar y al cabo de nueve meses nació Alicia una pequeñísima niña de chocolate que al ir creciendo se hizo de carne y huesos como ahora es, y como recuerdo de aquel día siempre tendrá un lunar de chocolate sobre los labios.

Alicia sonríe y sin decirme palabra siento que me dice,,Ja…ja todo eso no es verdad te lo estas inventando…

Poco más Alicia me pregunta por las aventuras misteriosas y le digo anda cierra los ojos eso te lo contaré otro día.

Sant Pol de Mar, 13 de julio de 2010
Esteban Mediterraneo.